Diagnóstico cuantitativo y cualitativo de hongos y levaduras

Los hongos constituyen una categoría propia de formas de vida. Se diferencian de las plantas, animales y bacterias en su estructura. Sus paredes celulares contienen quitina en lugar de celulosa. Como depósito de sustancias nutritivas no utilizan el almidón, sino el glucógeno.

Colonizan la piel y las mucosas (digestiva, genital, oral…) de nuestro organismo, pudiendo producir patología a este nivel. Que esto ocurra, depende de varios factores cualitativos y cuantitativos endógenos del paciente (disbiosis, patologías crónicas…), además de factores predisponentes (dieta, estilo de vida, ingesta crónica de fármacos…)

Para contener su desarrollo y crecimiento anormal, es determinante que la microbiota saprofita que coloniza las mucosas, esté correctamente distribuida cualitativa y cuantitativamente y que sea funcionalmente activa. De esta forma tendremos una barrera física e inmunológica normal, que controle el crecimiento de hongos y levaduras.

 

Cándida albicans:

El género Candida está formado por más de 200 especies. De todas ellas, Candida albicans es la que tiene la importancia médica más relevante. En el intestino, es fisiológico encontrarla en una cantidad < 103 CFU/gr de heces.

Es un organismo unicelular dimórfico. Candida albicans en la mucosa, se puede comportar como un patógeno facultativo. En su forma de levadura es saprofita e inofensiva, siendo la forma hifal o miceliana la que es patógena e invasiva. Candida albicans es la responsable de entre el 60 y el 75% de todas las micosis.

Los factores predisponentes para la multiplicación no fisiológica de Candida son muchos como: ingesta de fármacos (antibióticos, corticoides, anticonceptivos), sobrecarga de azúcar en la dieta, cambios de pH intestinal, diabetes, embarazo…

Las candidiasis intestinales pueden desarrollarse en silencio durante años, o producir síntomas clínicos banales como fatiga, cefaleas, distensión abdominal, diarreas y/o estreñimiento, acidez, dolores musculoarticulares y molestias vaginales (picores o irritación). Se alimenta de compuestos de la dieta, principalmente carbohidratos simples (glucosa, galactosa, fructosa, celulosa…)

Un estudio bacteriológico adicional, de la microbiota protectora, inmunomoduladora, muconutritiva y proteolítica, es un buen recurso para evaluar si el hallazgo diagnóstico de la Candida, es consecuencia de una alteración en la microbiota intestinal, en cuyo caso será clínicamente más relevante.

Un resultado por encima del rango de normalidad produce:

  • Alteraciones metabólicas e inmunitarias.

  • Cambios en el pH fisiológico intestinal, favoreciendo el desarrollo de disbiosis.

  • Alteración de permeabilidad de la mucosa intestinal.

Cándida como factor desencadenante de reacciones alérgicas

Con especial frecuencia se ha observado una asociación entre el sobrecrecimiento de Candida del tracto gastrointestinal y los procesos alérgicos [Palma-Carlos y col., 2002] o síntomas cutáneos (se ha discutido que algunas reacciones alérgicas cutáneas pueden ser causadas por antígenos de Candida, teniendo como fundamento procesos inmunológicos sobre los que puede influir Candida a través del GALT- tejido linfático asociado al intestino.